viernes, 16 de marzo de 2012, 12:05

Leyes populistas y sin correspondencia con la realidad imperante conducen a situaciones caóticas y que requieren reformas más profundas.

LEY DE TOLERANCIA CERO DE ALCOHOL A CONDUCTORES: EL COMIENZO DEL PROBLEMA Y NO SU FIN.

Una nueva ley ha nacido al ordenamiento jurídico: La Ley 20.580 que modifica la Ley 18.290, aumentando las sanciones por manejo en estado de ebriedad, bajo la influencia de sustancias estupefacientes o sicotrópicas, y bajo la influencia del alcohol. Sin embargo, el propósito que se expresa en su mensaje no es tan claro y está provocando una vulneración directa en miles de jóvenes y adultos chilenos y chilenas que se ven afectadas por sus disposiciones.

Concepción, 16 de marzo de 2012.-


La responsabilidad siempre debe ser el antecedente para exigir los derechos que nos corresponden. El respeto por los demás y la debida convivencia humana han de ser los principios vectores que rijan nuestra evolución. Es así como el respeto a las normas positivas (jurídicas) deben ser un consenso y no un dogma. La Ley 20.580 recientemente promulgada y publicada parte de una premisa un poco errónea: creer que la principal causa de muertes por accidentes del tránsito es a causa de la ingesta de alcohol, estupefacientes y sicotrópicos. Según lo reporteado por terra.cl , la mayor causa de accidentabilidad del tránsito la constituye los atropellos, seguido por las colisiones entre automóviles y por la irresponsabilidad del peatón al cruzar la calle. Entre las menores causas se cuentan los accidentes del tránsito provocados por la ingesta de alcohol y las otras sustancias antes mencionadas. Otros datos que reflejan esta falsa premisa son los proporcionados por Carabineros de Chile , que señala que las principales causas del verano 2011 de accidentes del tránsito son lideradas por no estar atentos a las condiciones del momento, y manejar en estado de ebriedad o bajo la influencia del alcohol sólo constituye un 27,7% del total de las causas. De esta manera vemos que lo que se pretende abordar por medio de esta modificación a la Ley del Tránsito no es un problema sino sólo un boche mediático que requería urgentemente ser controlado y que las reales causas de accidentes aun no son de preocupación de la autoridad y siguen estando con vacíos legales en su educación y prevención. El reducir el porcentaje en la alcoholemia y llegar a la “tolerancia cero” o niveles ínfimos de alcohol en la sangre más que una solución se puede tornar un problema más para nuestra sociedad. Como Asociación no estamos en contra de las medidas que se deben adoptar para el manejo responsable de vehículos, y somos firmes en creer que se requiere moderar el consumo de alcohol y fiscalizar a aquellos conductores que lo hayan ingerido, pero no somos parte de soluciones que generan problemas ni de leyes que sólo son generadas para ocupar un poco de prensa y opinión pública gratuita.
No obstante lo anterior, hay algo que más ha molestado a la opinión pública, principalmente a los consumidores y consumidoras de regiones como la nuestra, región del Bío Bío. La oferta nocturna para distensión es algo que convoca a jóvenes y adultos. El pasar un momento agradable y compartir entre amigos es la tónica de todos los fines de semana de cientos de miles de personas. Esta ley, si bien trata de abordar un “problema” que se genera por la irresponsabilidad de los conductores, no se preocupa de proporcionar otras herramientas y medios que garanticen que no sea vulnerado el derecho de los consumidores y consumidoras a acceder a estos lugares de diversión y encuentro. Esto lo vemos reflejado en:

a) Los taxis en muchos lugares (principalmente el regiones) no están regularizados ni controlados mediante taxímetros u otros mecanismos que midan precios, lo cual deja a la libre discrecionalidad de los conductores el cobro de la tarifa, la que muchas veces es excesiva, abusiva y encarece el costo que se tiene planificado para gastar, o en muchas ocasiones (sobre todo a nivel juvenil) priva el acceso a estos lugares de distensión y encuentro. Todo ello hace que comiencen a generarse carteles de precios entre los taxis o, en una medida considerable, aparezcan autos sin permisos de funcionamiento de taxis ofreciendo tales servicios, generando inseguridad y distorsión en el mercado.
b) El flujo del transporte público en regiones en un gran problema. Desde las 23:00 hrs prácticamente no existe disponibilidad y sólo a partir de las 06:00 hrs comienzan a funcionar por regla general. Ello hace que exista un intervalo de tiempo donde cientos de miles de personas tendrían que “hacer hora”, exponiéndose a otros peligros como lo es la delincuencia.
c) El horario de funcionamiento, por ley, de los locales nocturnos tiene como límite los días de semana las 04:00 hrs, y los fines de semana las 05:00 hrs, horario en el cual aun no existe oferta de transporte público en regiones y los taxis cobran tarifas abusivas.

La Asociación Juvenil de Consumidores y Consumidoras FOJUCC hace un llamado a la autoridad a asumir estos problemas con prontitud y seriedad, ya que son cientos de miles los consumidores y consumidoras afectados por estos problemas anteriormente mencionados y socavan su derecho al acceso al “carrete nocturno” o a alguna comida y/o cena de encuentro, y que sólo podrá beneficiar a aquellas personas que dispongan de los medios para pagar taxis u otros medios de transporte que significan un costo adicional.